Un análisis de lo humano y lo social en Freud

426px-sigmund_freud-loc.jpgPara Freud el ser humano es un ser que se ha transformado en un ser social y cultural, es decir que es aquel que se constituye en una relación de modificación personal y de su entorno, regulado por la tensión constante entre el placer y el displacer.

La vida en sociedad para el ser humano puede entenderse como el dónde de la satisfacción de placeres que se ve truncada por la naturaleza social del hombre el cual, regido por una cultura instauradora de leyes y normas de convivencia, imponen como consecuencia del ordenamiento conmportamental del individuo en relación con otros y con su ambiente una renuncia al objeto del deseo y abre la puerta para la satisfacción de los mismos por vías equívocas.

Por lo anterior el individuo se encuentra en un continuo desacuerdo con la cultura, fundado principalmente en la renuncia pulsional y por lo tanto en la culpa producto de tal renuncia. Nuevamente vemos el nacimiento de un nuevo conflicto entre el hombre y la civilización, pues este no siente poder ser capaz de soportar el peso que implica el sacrificio de la vida en comunidad, sin embargo es conciente de no poder vivir aisladamente.

Hemos partido entonces de la consideración de un hecho en particular y es la integración de un individuo a un grupo masificado que le permitirá gozar de los beneficios que se pueden conseguir en la vida comunitaria, considerando un hecho importante en el origen de una sociedad haciendo referencia a la adquisición de condiciones materiales que garantizan la supervivencia del humano modificando sus condiciones y forma de vida. Sin embargo las repercusiones de esta modificación pueden ser de carácter muy profundo llegando a modificar su actividad anímica, “su afectividad queda extraordinariamente intensificada y, en cambio, notablemente limitada su actividad intelectual. Ambos procesos tienden a igualar al individuo con los demás de la multitud, fin que sólo puede ser conseguido por la renuncia a las modalidades personales de la tendencia” [1].

Por lo tanto será frecuente la aparición del reconocimiento de la vida individual integrada a las relaciones con los otros, generando procesos de identificación que pueden originar una red de vinculaciones. Debemos entender entonces el proceso de identificación al cual nos referimos, que es conocida por el psicoanálisis como la manifestación de un enlace afectivo a otra persona en la que posiblemente buscamos características propias de nuestro yo y lo proyectamos en el otro. Por lo que se puede establecer que las relaciones vinculares producidas por comunidades se basan sobre todo en la satisfacción de necesidades y placeres. A su vez las relaciones entre dos individuos pueden involucrar lazos más profundos que permiten una identificación total con el individuo análogo creando afectos y a si mismo la producción de felicidad.

[1] Freud, S. (1969) Psicología de las masas. Madrid: Alianza editorial. Pág. 26.

~ por daca en octubre 13, 2006.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: